14 octubre 2012 Hard Rock, Noticias

Vincent Fournier siempre ha sido un gran tipo pero hasta que no se convirtió en Alice Cooper no le llegó el gran éxito que todos conocemos. Gloriosos setenta, gran pelotazo comercial a finales de los ochenta y desde entonces grandes discos, buenos conciertos y nuevas páginas en su propia historia han ido forjando su leyenda.

En una reciente entrevista concedida a Independent comenta que, a sus 64 años, “estoy haciendo los mejores conciertos de mi vida. Cuando tenía 30 años era todo un desastre, me bebía una botella de whisky al día y no sabía ni lo que hacía”.

El espíritu del rock que se vivía por aquel entonces era completamente distinto. Era más como una guerrilla de bandas. No podías salir a un escenario a hacer el tonto, tenías que ser el mejor, era rock en tu cara. El problema fue el alcohol”.

“Nosotros solíamos mirar por encima del hombro a otros grupos pero la gente, por el tema de la teatralidad, nos trataba mal y nos decía que sin show no éramos un buen grupo. Para nosotros estábamos compitiendo con los Rolling, los Beatles y Led Zeppelin”.

Sobre las estrellas del rock actuales comenta que “las rock stars se acabaron hace mucho tiempo. Creo que les faltan huevos. Intento ver lo que yo fui a los 17 años, un tío que quería tocar la guitarra como diera lugar y sin usar su cerebro para nada. Me falta eso”. Sed vosotros los que expongáis si estáis de acuerdo con Fournier o no.

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *