2 junio 2015 Heavy Metal, Lanzamientos, Noticias

bobrock

Es posible que ahora el Black Album de Metallica sea un clásico que le gusta a todo el mundo pero cuando se editó no fue así. El bandazo hacia lo comercial, presagio de la debacle que siguió a este disco, en algunos temas y la pérdida de potencia en muchos temas, en comparación con And Justice…for all tenía un único culpable: Bob Rock.

Rock había producido discos como el Sonic Temple de The Cult o el Dr. Feelgood de Motley Crüe. La banda quería a un productor que les diera otro aire y el propio Bob reconoce ahora que “quizás ellos sí eran conscientes de lo que hacían pero yo no, no sabía que estaba produciendo un disco histórico”.

Comenzaba prácticamente en esto de la producción e intentaba conocer los puntos fuertes del grupo. Para mí, la guitarra y las letras de Hetfield eran lo más importante. Nos concentramos en crear un sentimiento común en lo que al ritmo del disco se refería”.

“No suelo prever lo que puede suceder con una canción, quizás con “Livin’ On a Prayer” de Bon Jovi sí pensé que podía funcionar. Con este disco Metallica logró que mucha gente, no sólo los fans del metal, se quedaran prendados de sus canciones”.

De Some kind of monster opina que “fueron dos años y medio con ellos y todo eso se refleja en un documental. Estuvieron a punto de desintegrarse mientras grabamos St. Anger. Quizás habría que hacer un documental sobre cómo se grabó el documental (risas) para conocer mejor todo lo que sucedió”. Esperamos vuestros comentarios al respecto.

Vía | Blabbermouth

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