
Ir a ver a Johnny Winter siempre es un encuentro con las raíces del rock. Estamos hablando de un músico que lleva en esto la friolera desde 1968 y que a pesar de haber sufrido muchos problemas físicos a lo largo de su vida, de hecho toca sentado durante buena parte del concierto, sigue siendo, abrigado por una gran banda, uno de los mejores guitarristas vivos de la historia.
La impresionante sala Barts, un sitio perfecto para ver cualquier tipo de concierto/evento, sirvió de joyero para contemplar cómo la banda (Paul Nelson a la guitarra , Scott Spray al bajo y el genial Tommy Curiale a la batería) se marcaba una intro musical para la historia. Un presentador bastante curioso nos anunció que Johnny estaba allí y tras terminar la intro atacó con “Johnny B Goode”.








