21 noviembre 2015 Crónicas, Hard Rock

JethroTullTheRockOpera

Jethro Tull The Rock Opera es el espectáculo que Ian Anderson ideó para “hacer una gira con The Best of Jethro Tull” pero dándole un verdadero giro a muchos de los clásicos de su banda. Las fieras críticas del concierto que nos vienen del otro lado del Atlántico, y también desde Inglaterra, son demasiado injustas y hemos decidido aclarar varios puntos más que importantes para comentar lo que vimos anoche.

La sala Barts estaba llena a reventar y entre el público había los típicos fans que conocen a la banda desde hace décadas y también los hijos y nietos de los anteriores lo que nos parece perfecto. Tras avisarnos por megafonía en varias ocasiones de que no se podían hacer fotos, los chicos de la linterna tuvieron mucho trabajo para evitar que se hicieran fotos y vídeos. Hasta la promotora comentaba, en el descanso, la bronca de Anderson por este motivo.

En lo que a las injusticias se refiere. La primera es la de acusar a Ian de hacer playback durante buena parte del concierto. Este extremo es totalmente falso porque aunque su voz no da mucho de sí no es menos cierto que se marca un conciertazo dando, como siempre ha hecho, el 100%. Si la gente leyera el nombre del concierto se daría cuenta de que la oportunidad de ver algo así es única.

Esto no es un pastiche como el musical de Abba o The Who, esto es una ópera rock hecha con la propia banda en directo y ese lujazo no está al alcance de cualquiera. Las intervenciones en vídeo de los conocidos Ryan O’Donnell y David Goodier son excelentes y el nivel vocal de la inmensa Unnur Birna Björnsdóttir en temas como “The Witch´s promise” confirman la buena elección de Ian.

Los temas que nos sonaron a gloria fueron “Farm of the freeway”, un alucinante “Weathercock”, el final del show y los temas nuevos entre los que destacamos “And the world feeds me” y “The turnstile Gate” así como la melodía folk, repetida en varios pasajes, de “Prosperous Pasture”.

En definitiva, esto es una monumental ópera rock en la que los maltratados Scott Hammond, un batería versátil que da caña y suavidad cuando es necesario, y un inmenso Florian Ophale (con más carisma, energía y versatilidad que otro que sigue hablando de que se le cortaba su creatividad pero que estuvo en el grupo mientras cobraba), aparte del resto de miembros de la banda, confirman que esta es la mejor formación de Jethro Tull por más que los nostálgicos digan lo contrario. Un conciertazo y una experiencia única que hemos comentado a pesar de no tener acreditación por petición expresa de Anderson. En esta web informaremos de todo lo que haga el antedicho nos acredite o no porque por algo estamos hablando del mejor compositor del siglo XX y de un tipo que sigue en la brecha y pensando en discos y giras. Que sea por muchos años más. Esperamos vuestros comentarios al respecto.

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