7 marzo 2010 Crónicas, Pop

Maga en FNAC Sevilla

Nada más subir al segundo piso topé con el vinilo de A la hora del sol; lo inspeccioné cuidadosamente. Me gustan los diseños, en general. Suele ocurrir que si la portada, el libreto, la fotografía… de un disco son atractivos, la música contenida en él sea del mismo calibre. No siempre ocurre, pero estoy convencido de ello. El último de Maga tiene la contrachapa y laterales color rosa. Es un acierto, pensé. Más tarde, Miguel Rivera preguntaría por el micrófono si alguien había pillado el vinilo. Solo dos manos se alzaron, y una de ellas la de un niño para divertirse. Tengo que arreglar el tocadiscos de mi padre en Mallorca.

El telón rojo dejaba entrever actividad. Me hice con el CD (justo al lado se ofertaba el de Supersubmarina, igual los escucho un día de estos). Con el ticket de compra me puse a hacer cola, solo, como un reportero, con mi cámara casi sin batería de cien euros. Javier Vega, el bajista, vino para llevarse a los familiares que se habían colocado detrás mío siguiendo rigurosamente el orden. Más tarde los vería sentados en las únicas sillas del pequeño espacio fórum FNAC.


Tres piezas de madera descansaban en el lateral: Una guitarra Gibson, una Alhambra y un bajo Fender. Entre los aplausos de los que nos sentábamos y de quienes quedaron de pie tras la cinta de seguridad –por desgracia suya no compraron el CD–, los tres músicos entraron por una puerta trasera. Sencillos, ataviados con camisas a rayas y Javi una camiseta, Miguel con calcetines lilas. Éste presentó al grupo: ‘Somos Maga‘ (como si no quedara claro en su ciudad). Y así comenzaron a tocar Sal y otras historias, la fabulosa pieza de presentación del trabajo.

Es una gozada ver lo que han aprendido estos chicos. Hacen maravillas solo con una guitarra, pues Miguel juega bien sus cartas, alternando arpegios y técnicas de ‘taping’ (o tapado de cuerdas). Javier por su parte aporta un bajo rico y de contrastes. Me sorprendió que fuera él quien finalmente agarrara la Alhambra para marcarse un ‘fingerpicking’ (tocar con los dedos) de lo más elaborado. Recuerdo leer un texto en no sé qué revista donde explica haber empezado tocando el bajo sin amplificador, hasta que se hizo con uno después de unos años. Pablo Cabra, el nuevo componente de la banda, tenía por allí un arsenal de baquetas con silenciadores de lo más variado. Para el último tema, Hasta despertar, cubrió los tambores con trapos.

Conectaron con el público asistente, y no es para extrañarse. El nuevo disco es una pequeña obra de arte. Las canciones son inspiradas, y con el talento a la hora de escribir que esgrime Miguel, con esa voz tan particular y melódica, algo realmente bueno tenía que salir. Tengo que reconocer que hoy por hoy soy incapaz de escuchar enteros los dos primeros discos de Maga, aunque en su momento lo hiciera hasta la saciedad. En ese momento conecté con ellos, con sus letras de desamor y anhelo, con sus melodías preciosistas. En el tercero (el disco rojo) se palpa un cambio en la manera de hacer. Tenía la esperanza de que esta tendencia continuara, y A la hora del sol la ha superado con creces.

A Miguel se le olvidó la letra de una de las canciones y tuvieron que parar: ‘Esto pasa en las mejores familias… Hasta a los Beatles les pasó‘. Fue una velada agradable, y un alivio estar de nuevo en pie, después de tener los músculos agarrotados en el suelo. Me quedo con Silencio, Último Mar (‘la letra es de un poeta viejuno, del siglo XIX o por ahí‘) y Hasta despertar. La edición en vinilo incluye un corte genial: Garagato –es una pena que no venga incluida en el CD. Por cierto, lo de las colaboraciones con Tote King, Sr. Chinarro, etc., no las veo por ningún lado. No sé de donde saldrían las informaciones…

Lo dicho, el mejor LP de Maga.

Actualización:
Fe de erratas: Tema de colaboraciones. Nuestros compañeros de Hipersónica iban ya bien encaminados hace unos meses. En una excelente entrevista que realizan a Miguel Rivera podemos leer: ‘Las colaboraciones han sido de gente “de la familia”, buenos amigos músicos sevillanos: Israel Diezma (lap steel en Último mar), Joaquín Calderón (violín en La balsa y melódica en Garagato), Manolo Solo (coros y letra de Sí, pero no lo soy) y Javier Centeno (trompeta en Garagato)‘.
Pues eso, corregido queda.

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Comentarios

2 comentarios
  • Hugo

    Solo comentar lo acertado de la critica al disco, el mejor disco de Maga hasta la fecha , aun lo tengo en fase de escucha… y me temo que va a ir para largo, pues cada tema es un nuevo descubrimiento.

    Coincido contigo en algo mas… “Ultimo mar”, portentosa adaptacion de “Unico Poema” de María Eugenia Vaz Ferreira (Uruguay), con cada escucha descubro algo nuevo, una autentica gozada!!.

    Por supuesto… deseando verles en Madrid.

  • Gracias Hugo! Seguro que va para largo, porqué el disco es buenísimo. Ahora también me gusta bastante ‘Hoy’. Habrá que ver como suena un directo con guitarras eléctricas, teclado y demás. Un saludo!

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