5 marzo 2012 Curiosidades, Instrumentos

Es más que obvio que cada vez hay más marcas de guitarra con mayores amplios rangos de precios. Quien entiende un poco de guitarras sabe que una Fender o una Gibson de origen americano no baja de los mil dólares, por lo general. Para bolsillos más humildes ambas marcas tienen sus filiales (como si hablásemos de lo que Fiat es a Ferrari) que respectivamente son Squier para Fender y Epiphone para Gibson, con unos precios mucho más asequibles no superando por lo general los quinientos euros.

A lo explicado que duda cabe añadir que hay decenas de marcas alternativas de guitarra que ofrecen buenas guitarras a buenos precios como podrían ser Ibanez, Cort, Yamaha, Washburn, Takamine, Taylor, Godin y un larguísimo etcétera.

Pero lo que pretendía tratar en esta entrada es la fabricación asiática de instrumentos, cada vez más extendida. Es obvio que muchas guitarras (y productos de uso común, sea cual sea) tienen procedencia china ,ya que es mucho más barato el coste de fabricación allí que en la mayoría del países. El problema viene cuando no se fabrica, sino que se falsifica. Es cada vez más frecuente ver gente que compra, incluso en tiendas de poca calidad, guitarras pensando que tiene una “Fender” o una “Gibson” de varios miles de euros y que es un guitarrón y realmente es una falsificación china, aparentemente perfecta o casi, pero que no deja de ser una guitarra de materiales de peor calidad, peor montada y peor ajustada por la que han pagado varios cientos de euros (cuanto el coste de fabricación es mucho inferior) y aún se van felices pensando que le han sacado por seis cientos una guitarra de dos mil euros.

Desde aquí os aconsejo que no compréis guitarras chinas imitación, es innecesario. El único beneficio de estas guitarras es poder “fardar” porque aparentemente es una guitarra muy cara, cuando por el precio que cuesta una imitación se podrían encontrar guitarras de mucha mayor calidad, aunque no pusiese esa marca.

A la hora de comprar guitarras por Internet andad con mucho cuidado, pedir certificados, facturas, verificar números de serie siempre que sea posible… y, sobre todo, recordad que una buena guitarra es una guitarra que da un buen sonido y que os resulta cómoda a la hora de tocar y de desarrollaros como guitarras. He probado guitarras de miles de euros que no cambiaría por alguna mía que vale un tercio.

Con que a disfrutad de vuestros instrumentos y que nos quieran colar por ahí falsificaciones.

P.D: La foto es de una falsificación de una Gibson Les Paul, sacado de un foro donde se “difunden” dichas guitarras.

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