26 marzo 2010 Críticas, Jazz, Otros, Pop

Jorge Drexler Amar la trama

Cuenta Jorge Drexler en El País que el concepto para el nuevo disco era alejarse del trabajo de collage que implica trabajar con ordenadores. Y quienes tuvimos la ocasión de sintonizar La 2 de RTE el pasado día 13 nos pudimos dar cuenta de ello sin necesidad de leer ningún análisis, entrevista o crítica musical. El excelente programa No disparen al pianista emitió el DVD que acompaña al nuevo álbum de este médico y músico afincado en España (Madrid) y Uruguay, y que nos permite conocer el proceso de grabación del mismo, en directo y con público.


Los músicos vienen incorporándose al proceso de edición de un tiempo hasta esta parte. Parece que todos sean músicos y productores a la vez, si se me permite hacer el inciso. No quiero decir que esto que sea malo. Sigue Drexler en la entrevista explicando que fue en su álbum La Frontera (1999) a partir del cual empezó a introducir elementos electrónicos. Ahora se sitúa en un nuevo punto de inflexión. Decide darle la vuelta a los habituales sistemas de grabación y registrar este disco a la antigua usanza, es decir, grabando en vivo las nuevas canciones, aunque con matices. Todos los músicos que participaron en el trabajo tocaron en directo, junto a Drexler, durante cuatro jornadas. Se hizo en un plató de televisión, y ante una veintena de espectadores por jornada.

Es pues pues un disco orgánico, interpretado con instrumentos reales. ‘No hay ni un solo loop‘ en Amar la trama, dice Drexler. Y sigue en la corta entrevista comentando que se pierde perfección de esta manera. Pero por otra parte se gana en calidez, en momentos de intensidad imposibles de alcanzar de otro modo. En estudio, por contra, se trabaja de alguna manera ‘en diferido’, puliendo los detalles después. Puedes hacer muchas tomas, y con la voz, por ejemplo, no importa si un día estás estropeado por haber salido de parranda la noche anterior. Esperas al día siguiente y ya está. Me gustaría ver a los Jonas Brothers –de los que, por cierto, se discute últimamente en un post de Miusyk– y otras muchísimas bandas o solistas del ‘mainstream’ produciendo un disco de la manera que ha hecho Drexler, o hacían los intérpretes de los 40, 50, etc.. Si no pudieran contratar músicos de conservatorio, saldría de allí una aberración que no se vendería ni a la de tres.

Pero el bueno de Jorge Drexler, con sus cuarenta y cinco años, su larga trayectoria y su desinterés (entre comillas) por las ventas, es capaz de eso y más.

Vía | El País
Sitio oficial | Jorge Drexler

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