1 julio 2014 Noticias, Rock

Lemmy-Kilmister-of-Motorhead

Lemmy es ya parte del patrimonio del rock a nivel mundial. Todos somos deudores, de una forma o de otra, de su forma de entender la música y la vida. Como hasta el momento, si nadie demuestra lo contrario, sólo Ozzy es indestructible, el líder de Motörhead ha sufrido una larga convalecencia que, afortunadamente, ya ha terminado. Él mismo cuenta cómo fue estar lejos del escenario.

Diabetes, cirugía y problemas cardiovasculares le mantuvieron en su casa demasiado tiempo para él. Uno de los músicos que más le visitó fue Slash del que Lemmy comenta que “es un gran amigo, estaba en mi casa más que lo había estado antes, siempre me estaba animando, es un tipo maravilloso”.

Del futuro indica que “estaré en el escenario mientras pueda, es una especie de deuda con la gente que me ha puesto donde estoy hoy en día. Quizás debería hacerlo de otra forma pero no me lo permitiría. No me voy a subir ahí por dinero. He visto a otra gente hacerlo y no me agradó nada. No soy así. En dos años tendré setenta años, ¿cómo he podido llegar aquí?”.

Para recuperarse de la operación en la que se le implantó un desfibrilador en el corazón ha tenido que dejar, tras años de consumo, “el Jack Daniels con Coca-Cola, el tabaco y el pan. Ha sido duro pero no me arrepiento de nada. Arrepentirse no tiene sentido a estas alturas. Has vivido tu vida como has querido y ahora no puedes dar marcha atrás“.

“Sólo cambiaría un par de cosas que me gustaría haberlas hecho de otra forma. De todas formas me he mantenido fiel a mí mismo y a los fans. He hecho feliz a mucha gente. Lo que tengo claro es que la muerte es inevitable. Cuando llegas a esta edad te das cuenta de que es así. No me preocupa, estoy preparado para la muerte. Cuando me llegue sólo quiero haberlo hecho lo mejor posible”. Grande Lemmy.

Vía | Rolling Stone

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