12 septiembre 2016 Hard Rock, Noticias

blackmore

Así de claro se ha expresado el gran Ritchie Blackmore sobre la continua actividad de Deep Purple en lo que a giras, discos y similares se refiere. El guitarrista ha optado por la sinceridad, una vez más, para exponer su opinión sobre la banda que creara hace décadas.

“No creo que tenga que decir mucho sobre el tema. Me fui del grupo hace veinte años aunque creo que están ordeñando demasiado a la vaca. Ya he escuchado esta misma opinión de mucha gente pero ellos siguen. Si yo fuera ellos descansaría durante cinco años. Algunos de ellos no son felices en su casa y les gusta estar de gira. Para mí están haciendo lo que quieren y lo que les dije que hicieran que no fue otra cosa que ‘Buscaros a otro guitarrista porque esto no tiene sentido'”.

“Imagino que tienen una agenda tan cargada de conciertos por culpa de su representante. Le conozco y es un tío que siempre está con el látigo. Trabajan en el norte de la India, luego a Australia, a Sudamérica y todo eso, como ahora se está comprobando, provocando que enfermen. Ian Gillan enferma muy a menudo, creo que tendrían que descansar aunque eso es asunto suyo”.

“Recuerdo que Jon Lord me dijo una vez ‘No se si esta banda sabrá cuándo tiene que parar’. En su momento me pareció divertido”.

Como la edad no perdona, Blackmore cumplió 71 en abril, indica que “me deterioro cada día más, nos pasa a todos, muchos amigos están muriéndose, incluso mis enemigos lo hacen. Al menos intentamos seguir adelanto. Con Blackmore´s Night lo que intento delimitar es cuántas veces tocamos a la semana. Nuestro representante nos pide que toquemos cinco días a la semana pero normalmente rechazo esa propuesta”.

“Con Deep Purple siempre estaba viajando y tocando pero eso cansa mucho. De esta forma logramos hacer conciertos frescos. Trabajamos un día y descansamos cuatro pero cuando tocamos podemos hacerlo durante cuatro horas. Antes tenías que tocar ochenta minutos y viajar a la siguiente ciudad”.

“También creo que si soy yo el que controlo todo esto la banda se convierte en un grupo de amigos y no en gente que se odia. En Deep Purple estábamos en hoteles distintos, usábamos coches distintos y solo nos veíamos antes de subir al escenario. No era normal pero es que tampoco quería ver a nadie. No tenía los mismos intereses que ellos y esto era lo que hacía interesante al grupo. Ahora mismo tenemos los mismos gustos salvo Candi, mi mujer, que no suele beber. Ahora mismo todo es más llevadero”.

“Cuando tocaba en Purple me alojaba en el castillo más cercano al lugar del concierto, ellos optan por el típico hotel, algo que me aburría. Me iba cincuenta millas más allá para estar en un castillo ya que es una de mis aficiones”. Genio y figura. Sed vosotros los que comentéis estas declaraciones.

Vía | Blabbermouth

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *