29 agosto 2010 Conciertos, Curiosidades, Hard Rock, Rock

Quizás sea una moda entre los cantantes del mundo del rock y no nos hemos enterado. A veces no sólo del rock ya que el mexicano Juan Gabriel se pegó uno de los leñazos más impresionantes de la historia tras caer al foso casi de cabeza como colofón de un baile a lo avestruz verdaderamente histriónico y un tanto fuera de lugar.

En el rock ha habido casos gloriosos como el de Steven Tyler, de Aerosmith, que también disfrutó de la caída libre en un concierto el pasado año. Justo tras semejante batacazo optó por entrar en una clínica de rehabilitación y es que los excesos no perdonan en escena.

Pues bien, ahora le ha tocado el turno al líder de Stone Temple Pilots, Scott Weiland. El polémico cantante, que salió de Velvet Revolver a escape, se cayó al foso donde se ponen las cámaras de televisión. No quedó la cosa en una simple caída sino que la preocupación por su estado de salud invadió a los presentes.

Más de 2 minutos tardaron las asistencias en sacarle del foso. Eso sí, como una estrella del rock que es siguió el concierto hasta el final sin dar señales de debilidad o de dolor. Todo un logro tras el leñazo que se metió este buen hombre. Esperemos que mejore del golpe.

Vía | Billboard

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