22 marzo 2013 Folk, Lanzamientos, Pop, Rock

Victor Sánchez

Las canciones de Víctor Sánchez son una garantía para el que busca la inmediatez de una canción, la energía revitalizante del mejor pop entendido como arte, la electricidad que te pone a tono como el mejor de los piropos. Y si además esas canciones vienen envueltas en una edición cd y vinilo de color de 10 pulgadas, todo se vuelve más mágico.

Como compositor no es nuevo, nada nuevo. Ahora con Yo quemé a Gram Parsons nos deja saborear seis canciones de su última etapa, canciones libres, entusiastas, pequeñas y grandes, pero canciones, una palabra que poco a poco se está perdiendo.

Ya sabéis, los que conocéis su trayectoria tanto por ser uno de los pilares que sustentan la carrera de José Ignacio Lapido, como por ser uno de los engranajes de Delayo, (grupo desparecido y añorado que hizo posible que en España se hicieran discos con la mejor esencia del rock alternativo norteamericano) o uno de los miembros de esa bruma casi invisible que es Jean Paul, sabréis de su presencia y buen hacer como guitarrista.

Con una serie de conciertos ya planteados, desde la promotora de los mismos nos presentan a un Victor Sánchez con la honestidad de Mike Campbell, la sabiduría del mejor Richards, la delicadeza y experiencia de Marc Ribot y el slide quasi mágico de George Harrison. Así es este músico, siempre feliz con su guitarra, sonriendo y enseñando a escondidas como se es un buen guitarrista.

Vía | Victor Sánchez

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