27 febrero 2010 Conciertos, Crónicas, Rock

Concierto de Joe Eceiza en Marbella

Aunque muchos no lo conozcan, el guitarrista Joe Eceiza es miembro fundador de Le Punk, banda que, pese a no contar con el reconocimiento que merece, ha renovado en buena medida el panorama del rock en España con una inusual mezcla de estilos dispares que nos han ampliado unos horizontes dados a la cerrazón por circunstancias varias. Todo ello, por otra parte, aderezado con letras llenas de sarcasmo y veracidad, con mensaje en definitiva, algo muy de agradecer. Y buena parte de la culpa, tanto a nivel musical como lírico, es de este hombre.

Así, ayer ofreció un concierto en la sala Black Box Teatro de Marbella. Aunque en un principio la idea era que interpretara sólo un amplio repertorio de canciones propias, finalmente contó con el apoyo de diversos músicos del pueblo que lo respaldaron con solvencia. En cualquier caso, comenzó acompañado únicamente por su guitarra y armónica en ristre, a caballo entre Dylan y el desaparecido Enrique Urquijo, para dar paso a una de las pocas canciones de su grupo en las que se anima a cantar, He vuelto a amanecer, demostrando que, además de ser un excepcional guitarrista, se defiende bien en este sentido.

Tras estas dos piezas, salieron al escenario Hot Nasho y Andy Mack, bajista y batería de Hot Gamblers, banda local de blues y jazz que se confirma como una grata excepción en una ciudad aparentemente (y sin aparentarlo también) muerta en términos culturales, por lo que habrá que rogar a Dios para que los conserve. Con un buen ensamblaje a pesar de los pocos ensayos que han compartido, circunstancia de la que se advirtió, el recital ganó en profundidad y, por qué no, en alegría, abarcando los estilos habituales de Le Punk aunque con más libertad de movimientos. Gustándose y gustando a los allí presentes, por la sala pasaron temas en clave de swing, reggae, blues, funk y un largo etcétera.

Quizá de lo que menos hubo fue tango, aunque no faltó su sentido trágico, parte importante de las letras de Eceiza, personales pero que remiten a lugares comunes para aquellos que comparten esa particular forma de entender y vivir la vida, siempre en clave de presente pero sin perder la esperanza a pesar de todo. Así, en un momento desfilaron ante nosotros amaneceres, conversaciones canallas o ambientes densos propios de cualquier antro oscuro y poco recomendable.

Y también momentos memorables, tanto con el artista en solitario como con la escolta de lujo que se buscó, los miembros de Hot Gamblers, de los que hablaremos en otra ocasión y con los que se dejó llevar en plan jam session. A ellos se sumó Marcos Grimaldi, genio local de las seis cuerdas, para dar lecciones del mejor blues, y tampoco faltó otra banda local, los Nasti de Plasti, que interpretaron junto al guitarrista una de las canciones más conocidas de Le Punk, ¿Quién se acuerda de mi?

En definitiva, un concierto de calidad de los que, por desgracia, no abundan por el sur. Ahora queda esperar a que se repita, y, por qué no, a que todas estas canciones vean algún día la luz en el formato que sea.

También te puede interesar

Comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *