4 septiembre 2012 Curiosidades, Heavy Metal

Dan Spitz es posiblemente uno de los personajes más carismáticos del thrash metal. Su labor en la época dorada de Anthrax le hizo convertirse en uno de los guitarras más pasotas de la historia. Su actitud en escena era tranquila y la caña que daba era brutal. Quizás por eso se le echa tanto de menos en las filas del grupo de Nueva York.

Ahora vive una vida tranquila y centrada en la relojería. Se ha convertido en maestro relojero y no quiere saber nada la música. Los motivos parecen obvios para él según ha comentado en Hondikee, “desde que tenía catorce años estuve viviendo en un autobús para ir de ciudad en ciudad con músicos mayores que yo”.

“Luego entré en Anthrax y en el 95 fui el primero en tener hijos del grupo. Les echaba mucho de menos en las giras. Esto influye a la hora de componer. Tocar es fácil, te subes, tocas, ves a tu familia (los fans lo son para mí) y lo pasas bien pero al componer has de sacar algo de dentro que yo no tenía”.

Necesitaba un descanso y eso fue lo que pedí. Lo entendieron y usé mi tiempo libre para alcanzar el grado de maestro relojero que es justamente lo que hacía antes de entrar en el mundo de la música. Ahora no tengo jefe y hago los relojes que me gustaría llevar”.

Interesante cambio de rumbo de uno de los grandes del thrash. Esperemos que en breve venda sus creaciones por internet para comprobar si se le da también la relojería como tocar la guitarra.

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