4 octubre 2014 Críticas, Lanzamientos, Pop, Rock, Vídeos

Síndrome Moscow Ciudad Esmeralda

Tras el nombre Síndrome Moscow encontramos a Aleks Tomás y Miguel Durden, quienes desde jóvenes trabajan mano a mano en diversos proyectos musicales. Su última y exitosa incursión en nuestros altavoces lleva por nombre Ciudad Esmeralda: diez canciones más un bonus track. En Miusyk os dejamos nuestras impresiones sobre este trabajo.

Ciudad Esmeralda ha sido grabado en los estudios Casa de Dios de Madrid de la mano del productor Juan de Dios Martín, quien ha trabajado con artistas de la talla de Joaquín Sabina, Pereza, Amaral, La Unión, Deluxe, Albertucho, Los Nastys o Xoél López.

En su interior encontramos un pop rock de estribillo asequible, música bien ejecutada con cierto grado de virtuosismo: Síndrome Moscow saben los que hacen y hacia dónde se dirigen, lo cual siempre es un punto a favor. Destaca su utilización medida, precisa y de calidad de las guitarras. Todo un recital de cómo deben acariciarse las seis cuerdas dentro de este estilo.

Nada más comenzar nos encontramos con el track que da nombre el álbum, todo un Hit con mayúsculas. Su videoclip mezclaba el mundo de Breaking Bad con el de El mago de Oz con tan buen ojo que ha sido nominado en el NYC Independent Film Fest en la categoría de mejor vídeo musical (podéis verlo en esta noticia anterior). La canción en sí es de lo mejor del disco, pegadiza y bien construida.

Se trata además de la más potente, ya que el resto del disco nos acomoda en este pop rock un tanto más melódico y característico del grupo, sin perder el sentimiento y la conexión con quien escucha. Entre las canciones a destacar cabría nombrar la balada Ella, así como Reconstrucción y Cicatrices.

Otra composición que no podemos pasar por alto es Besos suicidas, escogida por el grupo como su segundo single para Ciudad Esmeralda. El videoclip de este corte ha sido dirigido por Brent Willis y fue grabado durante la visita del grupo a Estados Unidos.

Sorprende, y mucho, tanto por su producción como por la frescura de sus ideas. Queda claro que Síndrome Moscow no se conforman con videoclips improvisados. En Besos suicidas todo parece normal (el grupo tocando, una mujer entrenando) hasta que a mitad del cortometraje sucede algo inesperado y el cauce natural de vídeo se desborda. No tiene desperdicio:

Un aviso. El grupo nos comenta que han tenido problemas de censura con éste videoclip en YouTube. Si encontráis caído el recuadro sobre estas líneas, también podéis verlo en la web Vimeo.

En definitiva, Síndrome Moscow nos presentan un gran disco, su música entra fácil y cuesta sacársela de la cabeza. Pop rock hecho a conciencia y con mimo para demostrar que en un estilo tan desgastado como éste todavía queda hueco para lanzar material interesante y capaz de agradar a propios y extraños.

Web oficial | Síndrome Moscow
Vídeo | Canal oficial de Síndrome Moscow en YouTube

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