Crónica del concierto de Deep Purple en el Tío Pepe Festival (10/07/2026)
Deep Purple eran el gran atractivo del cartel del Tío Pepe Festival 2026 para los amantes del rock. Había muchas ganas de verlos y no defraudaron.

El ambiente no podía ser mejor. Distintas generaciones luciendo camisetas de la banda, de Metallica, de Los Suaves, e incluso de Rainbow (uno con una camiseta de Blackmore se puso en primera fila) iban llenando el recinto poco a poco a modo de preámbulo de una noche que costará muchísimo olvidar. Tras una proyección en la que se podían identificar las portadas de sus discos más conocidos, arrancó el concierto con «Highway star».
Para qué nos vamos a engañar, la voz de Gillan no se podía escuchar y nos temíamos lo peor. Ian no dejaba de irse a su camerino al fondo del escenario y durante los temas siguientes («A bit on the side», «Hard lovin man» e «Into the fire») lo pasó realmente mal. De repente, él mismo nos dice que eso había sido el calentamiento, que la fiesta empezaba ahí y que estaba muy contento de tocar en el Tío Pepe.

No mintió, ya que la versión en directo de «Arrogant boy», del disco Splat!, sonó perfecta. «Lazy» confirmó que Gillan ya había calentado la voz y cuando cantó «When blind man cries» nos emocionó.
Luego llegó «Diablo», otro tema potente de su último disco, y en cascada la monumental «Rapture of the deep» y «Space truckin». Aquello era una olla a presión y el riff de «Smoke on the water» puso a todo el mundo a corear la melodía y a cantar el estribillo a voz en grito. Tras un pequeño descanso tocaron «Guinessis», «Hush» y «Black night» en la que también se coreó el riff. El saludo de rigor, el agradecimiento y el reparto de púas y baquetas le puso fin a un concierto glorioso. Vamos a analizar cómo estuvo cada músico.

Ian Gillan es un frontman que nunca fue protagonista, pero que tiene muchísimo carisma. Se agradece que, a pesar de sus problemas de visión, explique las letras de las canciones, pasee de un lado al otro del escenario (en «Space truckin» va cambiando de posición con el resto de músicos), que le aplauda a Don Airey, que mantenga una sonrisa perenne, que haga sus bailecitos y que trasmita energía cuando canta y alegría cuando no lo hace. Un mito.
Simon McBride es todo un hallazgo. Sabe tocar a toda velocidad, medir los tiempos, emocionar, contagiarte con su personalidad (no deja de poner caras y de juguetear con el público) y su técnica convence a la primera. Sin duda, su solo de guitarra confirmó que es un músico que ha venido a rejuvenecer la forma de entender la música del resto del grupo.
Ian Paice siempre ha sido muy amigo del menos es mucho más. Parece que no está, que sus redobles apenas marcan la diferencia, pero constituye un pilar imprescindible para el sonido de la banda. De hecho, cuando ataca con el bombo y hace distintas variaciones ayuda a sostener el sonido del grupo confirmando así su maestría.
Roger Glover demostró que hay muy pocos bajistas que tengan la capacidad de sostener unos temas que van del rock duro al progresivo sin aparente esfuerzo. A su forma de tocar hay que añadirle una sonrisa eterna, alusiones directas al público para que participe y una sensación de que está viviendo una fiesta incomparable. Por algo ha dicho ya que no piensa retirarse.
Don Airey es uno de los mejores teclistas del rock. Esto es indiscutible, pero verle en directo es algo de otra dimensión. Sin duda, la edad no perdona y el esfuerzo que hace es titánico. Si durante el concierto creó una base sonora muy interesante para enriquecer cada canción, durante su solo destapó el tarro de las esencias para tocar fragmentos de la introducción de «Mr. Crowley», que él mismo compuso, y también la introducción del «Concierto de Aranjuez» y «La danza del fuego». Gillan le aplaudió y nosotros disfrutamos como nunca.
Lo dicho, llegaron, vieron y vencieron de forma contundente, sin estridencias, sin chulería, sin avasallar, pero siempre con el rock más puro y con muchos matices progresivos que han venido a darle a cada tema una pincelada que merece toda tu atención. Ojalá regresen en futuras ediciones del festival.
Concluimos la crónica agradeciéndole a la organización del Tío Pepe Festival la atención prestada. Helena y Virginia, las chicas de prensa, son extraordinarias. Los chicos y chicas de los sombreros, el personal de seguridad y todos los que trabajan a diario para convertir el aparcamiento de una bodega en un lugar mágico merecen nuestra más sincera admiración. No dejes de visitar nuestro perfil en X, @Miusyk, para ver las imágenes de los conciertos de rock que quedan celebrarse. Compra tus entradas en este enlace y que disfrutes mucho. ¡Feliz Tío Pepe Festival 2026!
Crónicas Hard Rock #Crónica del concierto de Deep Purple en el Tío Pepe Festival (10/07/2026)
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