
Kesha protagonizó en 2010 uno de los mayores escándalos que se recuerdan en el mundo del pop. La joven aparecía en unas fotos dando y recibiendo sexo oral de su pareja…o eso dijeron en la web que las publicó. Las redes sociales hicieron el resto.
Ahora la cantante ha reconocido que llegó a pensar en el suicidio tras la publicación de las fotos, “la verdad es que la de la foto lleva una sombra de ojos de color azul y yo no he llevado eso nunca, no soy una stripper”. Afortunadamente se logró que las fotos se eliminaran de la cuenta de Twitter que no de internet.








